ARTE BIZANTINO

ARTE BIZANTINO

 

CONTEXTO HISTÓRICO CULTURAL

Durante el siglo IV, los emperadores romanos de Occidente se vieron obligados a dividir el Imperio Romano en dos partes: Occidente y Oriente.

El Imperio Bizantino tuvo su origen en la fundación de la ciudad de Constantinopla en el 324, bajo el mandato de Constantino, tras la caída del imperio  Romano de Occidente se convirtió en la única heredera de la dignidad imperial romana, y también capital cultural y modelo a seguir para la producción artística. . En el siglo VI, bajo el reinado de Justiniano, Bizancio alcanzó su máximo esplendor, convirtiéndose en una metrópoli con gran peso político, económico, militar, religioso y cultural.

En cuanto a duración en el tiempo, el arte bizantino abarcó un periodo cronológico de casi 1000 años en  el que puede distinguirse tres grandes etapas:

  1. el “Siglo de Oro”: siglos V-VII coincidiendo con el reinado de Justiniano
  2. Periodo Iconoclasta en el cual se prohibió exhibir y reproducir imágenes religiosas y se destruyeron las existentes
  3. Periodo post-iconoclasta (843-1453) en el que tuvo lugar el cisma de Oriente (1504), que supuso la  separación entre la Iglesia Romana de Occidente y las ortodoxas de Oriente.

CARACTERÍSTICAS GENERALES

Las manifestaciones artísticas bizantinas tienen en la arquitectura y el mosaico sus ejemplos más brillantes. Estas expresiones artísticas reciben sus principales influencias culturales de la Roma clásica, de las creencias cristianas y de las culturas griega y oriental.

La arquitectura bizantina adecua los edificios al culto y a la liturgia religiosa pasando de los austeros pesados modelos tardorromanos, a la luminosidad y la ligereza que aportan las plantas centralizadas cubiertas con grandes cúpulas.

En cuanto a escultura, la producción artística bizantina elabora numerosos trabajos de orfebrería y sobre todo, relieves en marfil, destinados a la glorificación del emperador o de altos mandos políticos y religiosos.

El conjunto de las artes pictóricas: pintura mural, iconos y mosaicos apartece casi en exclusividad ligada al ámbito eclesiástico y religoso.

ARQUITECTURA

La arquitectura bizantina adaptó hastra inicios del siglo VI el modelo tardorromano de planta basilical, posteriormente ya en época de Justiniano la arquitectura se fue diferenciado cada vez mas de las obras de la época anterior, experimentando la orientalización de sus técnicas y elementos constructivos. Esta influencia se hace evidente en el uso de grandes cúpulas sustentadas por pechinas o trompas que adecuan el espacio  circular de la cúpula a las plantas centralizadas poligonales como por ejemplo San Vital de Rávena.

El uso del arco de  medio punto, la bóveda de cañón en los espacios longitudinales, y la bóveda de aristas en los espacios cuadrangulares, así como la columna, especialmente la corintia, son elementos derivados de  de la tradición arquitectónica romana.

También es característico el gran volumen que adquirió la parte superior del capitel, con la aparición un nuevo elemento, el cimacio, una pieza en forma de pirámide truncada e invertida que ademas de estar decorada con diversos motivos ornamentales, aligera el peso del capitel.

El exterior de las iglesias son de gran austeridad y están construidos con piedra y ladrillo. Los interiores presentan una gran  riqueza decorativa al estar cubierta con grandes mosaicos.

Uno de los edificios más conocidos es SANTA SOFIA DE CONSTANTINOPLA: Su planta conjuga magistralmente dos tipologías conocidas, la basilical y la de cruz griega cubierta por una gran cúpula, se apoya en cuatro grandes machones que, a través de cuatro triángulos curvilíneos (pechinas) permiten el paso de la planta cuadrada a la circular. Pero los empujes que esta cubierta genera se dirigen también en sentido lateral, para lo cual se colocan bóvedas de cuarto de esfera, cuyos empujes son, a su vez, recibidos por otras menores de igual forma y por dos bóvedas de cañón, contrarrestadas también por gruesos estribos.

En el exterior, el edificio se concebía como un ejemplo de equilibrio, con nítidos volúmenes, que dejaban traslucir la estructura interna, con los materiales desnudos, sin decorar. En el interior, en cambio, el efecto es otro. Se trata del espacio más importante, dominado por la gran cúpula que, a causa de las ventanas del tambor parece estar ingrávida, elevándose en el aire.

ESCULTURA

La escultura bizantina se alejó de los modelos del arte clásico. Aunque se sabe de la existencia de algunas estatuas monumentales dedicadas a la figura del emperador, las principales muestras de escultura bizantina se  encuentran en la elaboración de piezas de orfebrería y esmaltes litúrgicos y en relieves de marfil.

En este último material destacan los dípticos, trípticos y polípticos consulares, obras de tipo conmemorativo. También destacan los marfiles imperiales en los que se solía combinar la imagen del emperador con la de Cristo.

Desde el punto de vista forma los  relieves se caracterizan por el uso de figuras dispuestas en actitud frontal, sin perspectiva, con escaso dinamismo y enmarcadas en composiciones rígidas y jerarquizadas.

PINTURA

Se usó el mosaico para cubrir paredes, bóvedas y cúpulas, emplearon para ello las técnicas de los romanos.

La iconografía representada  son: Cristo triunfante (Pantócrator) siempre en la cúpula, la Virgen María, siempre en el ábside central, numerosos episodios bíblicos relacionados con la Virgen, la vida de Jesus etc. Y representaciones del emperador a veces con su séquito y en  algunos casos con figuras divinas o santos.  Buen ejemplo de ellos son las representaciones de “TEODORA Y JUSTINIANO CON SU CORTE” EN SAN VITAL DE RÁVENA. LOS MOSAICOS DE LOS BAPTISTERIOS DE LOS ORTODOXOS Y DE LOS ARRIANOS EN RÁVENA.

 Destaca la representación hierática, simétrica, plana y frontal de los personajes sobre fondos dorados, sin paisaje o elemento arquitectónico de fondo. Es una representación antinatural, que confiere a la escena un carácter divino y atemporal en el que prevalece un profundo simbolismo.

Anuncios